martes, 21 de mayo de 2013

Memorias y recuerdos. 1931.2. Abril y Mayo. La República


[Pere Arola intercala en su narración, entre Mayo y Junio de 1931,  un largo escrito que justifica la instauración de la República: no es de su mano, quizás lo incluyó para resumir la historia de España hasta el 14 de Abril, quizás compartiendo las tesis de ese documento, o quizás, por el contrario, sorprendido por la optimista ingenuidad de su redactor al comparar sus palabras con aquéllos hechos de los que él era testigo. En cualquier caso, incorporamos aquí ese escrito].

Luego volveremos a la narración original: 


<< El día 14 de este mes quedó proclamada la República en España. Convencidos los monárquicos de la inutilidad de todo empeño para resistir la avalancha con que la opinión pública de les manifestaba en contra, dejaron el paso franco y la salida del Rey para el extranjero consolidó una transformación fundamental en la vida pública española sin que se registrase violencia alguna y sobre todo, lo que más importa, es que se hiciese sin tener que lamentar la efusión de sangre.

Pocos pueblos podrán ofrecer un tan alto ejemplo de civilidad como el que acaba de dar España al imponerse un cambio tan substancial en su organización política sin que haya habido otras manifestaciones que las del júbilo popular y el entusiasmo por el advenimiento del nuevo régimen.

 
Bandera republicana


Las elecciones municipales no fueron en verdad un plebiscito pero fueron –como ha dicho con frase gráfica Alcalá Zamora– un veredicto que el pueblo se manifestó dispuesto a ejecutar y que los sentenciados aceptaron con absoluta sumisión al fallo que imponía la conciencia nacional.

Como todas las revoluciones triunfantes, como todos los cambios profundos que se operan en el régimen político de los Estados, éste de ahora es el fruto de una larga gestación, de un dilatado periodo de abusos y de desaciertos durante el cual el desgobierno con todas sus consecuencias fue la característica obligada de todos cuantos rigieron los destinos de la nación.

La reunión de Parlamentos infecundos que se sucedían rápidamente para marcar sólo una peligrosa progresión en su completa  inutilidad. Los gobiernos incapaces y faltos de autoridad, porqué la mayor parte de las veces los integraban Ministros a los que el favoritismo y las camarillas más que su preparación y prestigio llevaron a tan alto puesto. Los repetidos desastres de Marruecos. Las dilapidaciones de la Hacienda Pública. El terrorismo libre y el terrorismo organizado. El más completo relajamiento de la disciplina y el menosprecio al principio de autoridad, sin cuyos resortes no cabe la convivencia pacífica en una sociedad civilizada. He aquí brevemente el panorama de la política española en lo que va de siglo.

Natural es que todo este cuadro de desdichas, salpicado de vez en cuando por las estridencias de alguna infamia, revolviese la conciencia nacional que en su desasosiego anhelaba un cambio radical que abriese el camino para una mejor gobernación del Estado.


Capitanía General de Barcelona


La solución inmediata pareció ser la Dictadura. Algunos países nos habían dado el ejemplo de buscar en un régimen de poder excepcional el remedio contra la anarquía mansa o violenta que agitó a los pueblos después de la guerra y, sin dar espera para que el tiempo confirmase las esperanzas puestas por otros pueblos en el régimen dictatorial,  nos lanzamos también aquí a practicar el peligroso ensayo.



La Dictadura la impuso una nación que, sintiéndose descentrada, buscaba ansiosamente, desesperadamente, el eje sobre el cual ordenar los propios movimientos. La despedida que se hizo en Barcelona a Primo de Rivera cuando fue llamado para tomar el poder fue símbolo de aquella esperanza y confirma que fue culpa de muchos la instauración de la Dictadura.

Pero el Dictador no acertó en el desempeño de su papel. En vez de restablecer las normas de autoridad y austeridad que el público reclamaba se lanzó con desenfreno a la tarea de desplazar aún más la vida pública española de su eje natural… >>








Continuamos ahora con el texto original de Pere:

El gobierno formado definitivamente (en Madrid) es el siguiente:

Presidencia: Alcalá Zamora
Estado: Lerroux
Guerra: Azaña
Marina: Casares Quiroga
Gobernación: M. Maura
Instrucción: Marcelino Domingo
Justicia: F. de los Rios
Hacienda: Indalecio Prieto
Fomento: Albornoz
Comunicaciones: Martínez Barrios
Trabajo: Largo Caballero
Economía: Nicolau d’Olwer



Y el Gobierno de la República Catalana:

Presidencia: Francesc Macià
Política: Ventura Gassol
Instrucción: Rafael Campalans
Defensa: Juan Casanoves
Economía y trabajo: M. Serra y Moret
Obras Públicas: Vidal Rosell
Hacienda: Casimiro Giralt
Comunicaciones: Manuel Carrasco
     
      El 15 de Abril, declarado Fiesta Nacional, se propone establecer la libertad de cultos, la secularización de los cementerios y la separación de la Iglesia y el Estado.

Francesc Macià



En Barcelona paro de los tranvías y autobuses y de todo absolutamente; grandes manifestaciones republicanas, banderas, etc. 




Gritos contra Cambó y a favor de Macià. Por la tarde, tiroteos: tres muertos.
Francesc Cambó

El Rey dice que no ha abdicado ni firmado ningún documento (ha desembarcado en Marsella).

      Lo que preocupa más es el asunto de Cataluña pues Alcalá exige que desaparezca el nombre de República Catalana y Macià no transige en nada y va acumulando municiones en la Diputación. El día 16 el gobierno conferencia en Madrid con Carrasco. Se habla de hacerlo todo en catalán. (Macià hace constar que proclamó la República Catalana antes que la Española).

En Bilbao se proclama, el 16 por la tarde, la vasca, pero el gobierno se opone. Manejos comunistas en Andalucía. Sale de España mucha gente (la revolución se ha hecho con mucha serenidad y tranquilidad)

Palau de la Generalitat



El 17, a las 12 se reúne el consejo para acordar lo de Cataluña; se arenga a Macià y a las 8 salen Marcelino Domingo, Rios y Olwer para conferenciar con Macià, en avión. Por la mañana Macià deroga los decretos que había dado y dice que cede en parte.

 Después de las conferencias queda acordado sea “Gobierno de la Generalidad de Cataluña” (una especie de Mancomunidad) y Macià se va a dormir a su casa.

A primeros de la siguiente semana Companys va a Madrid para dimitir pero le obligan a que siga y le dan toda la autoridad de Gobernador.

Gobierno Civil de Barcelona




El Domingo, 26, Alcalá Zamora viene a Barcelona donde se le hace un gran recibimiento.




Sale el decreto que da la enseñanza primaria en catalán. Inícianse el miércoles algunas disensiones entre Barcelona y Madrid (se protesta de muchas trampas en la constitución de ayuntamientos). El 1º de Mayo, Fiesta Nacional.  El jueves 30 de Abril, los sin trabajo asaltan la Boquería; el 1º de Mayo para absolutamente todo, cines teatros,  bares, tabernas, todo: tranvías, metros. Hay mítines de los comunistas, bloque obrero y campesino, y C.N.T. Cargas en la plaza de Cataluña. A las 12, en la plaza de Sant Jaume se inicia un violento tiroteo que dura tres cuartos, contra la Generalidad, disparando en plaza San Miguel, plaza Regomir, calle San Honorato, etc. Un muerto y diez heridos; el tiroteo duró hasta que llegó la artillería (más de 1000 disparos)

La Generalitat saca un decreto para crear una Diputación Provincial nombrada por los Ayuntamientos

Sant Jordi en el Palau de la Generalitat




El 1 de Mayo ocurren en Bilbao también graves incidentes a la salida de un mitin comunista resultando un muerto y numerosos heridos.


La Ley electoral que sale en la semana del 3 al 10 de Mayo origina protestas de los monárquicos por ser un sistema por mayorías y por provincias que dará con gran facilidad enorme mayoría al gobierno; las disensiones entre el Gobierno Central y la Generalidad originan viajes de Madrid a Barcelona; graves incidentes en El Ferrol y en Cartagena en la Marina (insubordinación de tripulaciones). El Gobierno coloca a sus amigos en todos los puestos.

El día 9 el Consejo Supremo de Justicia Militar deja en libertad a Berenguer que estaba procesado desde el día 16 de Abril; el 5 salen unas declaraciones del exRey en ABC en que este periódico se declara monárquico. El 10, domingo, los monárquicos se reúnen por la mañana para constituir el Centro Monárquico (Luca de Tena, etc.); dan gritos subversivos y agreden a un chófer, entablándose un gran alboroto en el cual son gravemente heridos algunos monárquicos y quemados sus autos. Los amotinados intentan más tarde (tarde) asaltar ABC y son repelidos a tiros, resultando dos muertos y muchos heridos; al anochecer más tiroteos y alborotos (un muerto y varios heridos). Se grita contra el ministro Maura a quien los del Ateneo piden la dimisión.

El 11 continúan los alborotos; a las 3 de la tarde se proclama el estado de guerra en Madrid. Al mediodía se inicia la quema de conventos (sin que las autoridades pongan resistencia hasta el atardecer). Diez conventos y una iglesia quemados (tres de los Jesuitas); muchos millones de pérdidas. Salen las tropas. Durante la noche del 11 al 12 se queman en Alicante 8 ó 9, en Málaga, 3 ó 4, en Granada, en Sevilla, Orihuela, etc…, proclamándose el estado de guerra en esas ciudades. Del 12 al 13, en Valencia, Córdoba, etc. Numerosas huelgas generales en todo el Sur y Este. Total: 40 ó 50 incendiados.

En Barcelona se toman precauciones sin que suceda nada durante el 11 y 12 y noche del 12 al 13, en la que la tropa salió a la calle. Únicamente hubo tiroteos en el polvorín de Montjuich.

El Gobierno habla por radio el lunes por la noche diciendo que se apoya en la Guardia Civil y que no la disolverá. Durante los disturbios se dieron “mueras” a Berenguer. El Gobierno disuelve el Consejo Supremo de Justicia Militar  y detiene a Berenguer; también a muchos monárquicos.

Iglesia de los Jesuitas. Calle Caspe 


El 13, por la mañana en Barcelona se evacúan numerosos conventos, lo que continúa durante la tarde. En los Jesuitas se reunió mucha gente pero no pasó nada. El 14, día de la Ascensión, se hizo el acto de la Congregación en el interior, cerradas las puertas de la iglesia: no pasó nada. Se vio claramente que los incendios en tantas ciudades fueron hechos con la tolerancia del Gobierno

Las Órdenes salieron de los conventos de toda España (unos 100 conventos quemados, en total).

Hubo detención de numerosos monárquicos. Se proclamó el estado de guerra en muchos sitios.

Los Jesuitas y todas las Órdenes vuelven a sus conventos en Barcelona el 15 y 16; fuera de Cataluña, no. Dícese que los Jesuitas se han ido todos. Hay rumores de expulsión de estos.

Se ve que en Valencia lo dirigían los concejales republicanos. En estos sitios el Municipio se incauta de los conventos. Se expulsa al Obispo de Vitoria y se encarcela a algunos sacerdotes (por propaganda monárquica). Rumores y revueltas universitarias; en Valladolid encierran a los catedráticos y es clausurada la Universidad y forzada.




Se dice, hay rumores,  de que la declaración del estado de guerra fue debida a presión de las Potencias.

El Ayuntamiento de Barcelona acuerda pedir la expulsión de los Jesuitas. Del 17 al 24 una gran protesta contra ello: se critica al Gobierno por ser más dictatorial que la Dictadura. La bolsa baja mucho. Decreto de libertad de cultos y supresión de la enseñanza religiosa. Alba y Álvarez entran en la República. Recogida de firmas para protestar contra el acuerdo del Ayuntamiento. Jesuitas sólo quedan en Barcelona. En el Sur aún continúa el estado de guerra.

Alba pasa a la derecha republicana. Melquíades Álvarez hace el día 29 de Mayo un discurso en el que se declara republicano de centroizquiera, pero no lo puede acabar.

Hay elecciones de 2º grado para la Generalidad: 22, ERC; 2, VS; 2, Entesa republicana;  7, A.C.; 5, independientes, y un radical, entre otros. Se protesta por la actuación de Esquerra. La Lliga i molts altres partits s’abstenen.

El Papa no acepta al embajador Luis Zulueta.

El 26 de Mayo se da un Decreto de reorganización del ejército.

El día 26 de Mayo sale una nota de la Sociedad de Estudios Morales y Económicos (¿) indicando al Gobierno la conveniencia de no legislar por decreto y de esperar a las Constituyentes para las reformas.

El 27, graves sucesos en San Sebastián: 6 muertos y 47 heridos, a consecuencia de una huelga.

En Barcelona los sindicatos se mueven con violencia. Huelga grave en Suria.

El 27 regresa de Ginebra el Ministro de Estado, Lerroux, que ha actuado allí en la A. de la Asociación de Naciones.

La bolsa baja muchísimo, y lo mismo la moneda: la Libra a 53.

Días anteriores dióse el Decreto de retiro con sueldo completo de todos los militares que lo deseen; hay ya más de 5.000;  al mismo tiempo se ha hecho una reorganización del ejército.

Aumentan las huelgas y conflictos sociales. Huelga general en Gijón. Rumores de cambios ministeriales y de Gobierno bajo el Sr. Lerroux.

La peseta baja mucho, llegando a cotizarse la Libra a más de 62, el día 30. Después reacciona, hasta 50 por Libra.



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